jueves, 6 de noviembre de 2014

BARRANCABERMEJA ES UNA TIERRA QUE SE LLEVA EN EL ALMA.

Esta es la historia de una mujer que actualmente se encuentra viviendo en un país de Europa pero que vivió los mejores años de su vida en el Puerto Petrolero, hoy ella recuerda con cariño y nostalgia aquellos buenos tiempos en Barrancabermeja.

Con una dicha infinita, con un semblante alegre y con la juventud aún a flor en su cara, se encuentra en Colombia Estela Herrera, una mujer alta, elegante, bonita, que ya lleva  casi 25 años viviendo  en Italia, pero hace  más de 52 años transita por los caminos de la vida, unos caminos que la han llevado a viajar por diferentes lugares del mundo, por países donde cualquier ser humano quisiera llegar para conocer, para divertirse y para disfrutar del placer la vivir.

Sentada en una silla, frente al hermoso mar de la bahía de Cartagena se encuentra ella quien cuenta su historia en estos 52 años que le ha regalado la vida. Ella comienza su relato así “soy muy dichosa de estar visitando en estos momentos mi país” cuenta Estela Herrera, quien dice que nació en Guamal- Magdalena donde vivió los primeros 6 años de su vida “ mi infancia fue muy bonita porque viví en un pueblo de la costa que se llama Guamal- Magdalena donde disfruté mi niñez” dice ella ,quien sigue contando que después se fue para Barrancabermeja  con sus 6 hermanos y su mamá donde  realizó su bachillerato y donde comenzó la gran y fantástica historia de su juventud, esto ya hace aproximadamente 35  años atrás “de Barrancabermeja tengo los mejores recuerdos de mi vida porque estaba reunida con toda mi familia, mi mamá, mis hermanos, mis hermanas, mis  sobrinos, cuñados, mis amigos y era muy bonita las navidades donde todos nos reuníamos a cantar los villancicos, los regalos de navidad, fue el periodo más lindo de mi vida que recuerdo, todas las navidades y momentos en Barrancabermeja los recordaré hasta el día de mi muerte” cuenta ella,  que al pensar en el Puerto Petrolero da un suspiro del nostalgia, como si al recordar le gustaría devolver el tiempo atrás para volver a vivir aquellos momentos que  marcaron su vida  y el cual sabe que no volverán “de Barrancabermeja tengo recuerdo de lugares como es El llanito donde íbamos los domingos a comer el bocachico, íbamos al Centro de Ecopetrol también, la refinería al cual le tenía miedo por lo que dicen que se iba a explotar” dice ella, que complementa que nunca olvida los bailes en el club infantas donde,  en compañía de sus amigos y hermanas iban los fines de semana a bailar y a disfrutar de las noches de rumba y baile sano, de su hobbie favorito, bailar y recochar con sus amistades “yo en Barrancabermeja no veía la hora que llegara diciembre para disfrutar las novenas bailables en el club infantas, fui una bailadoras, abría la pista y la cerraba, gane hasta concursos de baile porque me encantaba bailar” dice Estela con risa en su cara al recordar las novenas bailables, los concursos y bailes en Barrancabermeja.

Pero fue en esa cálida ciudad donde conoció a la persona que le cambio la vida, tal vez para bien, tal vez para mal. Cuando en Barrancabermeja estaban los italianos trabajando conoció a su actual esposo, Franco Manciani, un hombre italiano que laboraba en el Puerto Petrolero. Ella era apenas una joven que empezaba su vida laborar, a parte de su alegría, su belleza era resplandeciente ante los ojos de cualquier hombre pues era alta, delgada, de labios bonitos, buenos pechos, un tono de piel canela  y una alegría en su rostro y en su mirada que llamaba la atención  a cualquier hombre, ella comenta que todo extranjero que llega a Colombia se enamora de sus mujeres  por lo detallista, bellas y cariñosas que son “el extranjero que viene acá nos lleva a su tierra por las cualidades que tenemos las mujeres colombianas, a mi esposo lo conocí por medio de mi tío Ulpiano Díaz, él nos dijo que había una empresa y que iban a necesitar personal y entonces mi tío me ayudó a conseguir el trabajo y conocí a  mi esposo que era el gerente y apenas nos vimos fue una locura, el dijo esta es la mía y yo dije este es el mío y en ese momento trabaje con él en la oficina, las cosas se dieron” dice ella que después de esa relación comenzó su vida aventurera por muchos países del mundo pues ha sido su esposo quien la ha consentido y la ha llevado a conocer muchos lugares y países del mundo y reconoce que su esposo es un hombre maravilloso que aparte de consentirla y darle todo, le ha brindado una familia “conocí un hombre excelente, me ha dado dos hijos, me ayuda con mis problemas de salud que tengo, es maravilloso y espero seguir compartiendo con él muchos años de vida”.

Ella actualmente vive en Parma- Italia y reconoce que la vida le ha brindado muchas cosas bellas que cualquier ser humano desearía tener, una familia, dinero, viajes, un esposo maravilloso, unos hijos, en fin… pero siempre recuerda Colombia, especialmente  su Barrancabermeja como la tierra más alegre, cálida, bella del mundo, donde la gente se saluda, donde se camina a pleno sol del día, donde se comparte con los amigos en las casas y en las calles de la ciudad, donde su gente está dispuesto a ayudar a su prójimo, donde la alegría resplandece “yo he viajado por todo el mundo, tengo amigas de Colombia viviendo en diferentes lugares del mundo que dicen que extrañan el calor humano que solo se vive en Colombia y que Barrancabermeja es una tierra donde todos nos colaboramos, todos nos queremos, extraño del  Puerto Petrolero todo, sus calles calientes, las caminadas que yo hacía para donde una amiga, a jugar con ella, jugar parques, tomarnos unos traguitos de vez en cuando, ir a bailar los fines de semana, todo eso, ese el tesoro que yo guardo en mi vida y que recuerdo cuando estoy en Europa, doy gracias a Dios porque me las hizo vivir y  espero algún día volver a vivir todos esos gratos momentos en Barrancabermeja juntos a  mis amigos y seres queridos” dice ella que asegura que todo colombiano que está afuera anhela volver a la ciudad “se que toda persona que está fuera del país no ve la hora de regresar a Colombia porque uno saliendo de Colombia es cuando más valora y se da cuenta de las riquezas que tiene y la vida en Europa es diferente, si en Barrancabermeja uno se enfermaba los vecinos, la familia, todo el mundo estaba pendiente de uno, la casa se llenaba de alegría, había compañía y calor humano”  dice Estela Herrera.

En la actualidad Estela Herrera pasa una temporada de un mes en Colombia, después de casi 4 años de no venir al país,  dice que no vuelve a Barrancabermeja porque volver sería anhelar quedarse para siempre en su cálida ciudad. Ha viajado por todo el mundo, sabe hablar idiomas y tiene todo lo que desea,  pero su corazón está en Colombia y sus recuerdos en Barrancabermeja con el deseo grato de volver para quedarse por siempre en esta tierra donde vivió los mejores momentos de su vida, donde el calor humano y lo que se vive en el Puerto Petrolero no se compara al frío de otros países y la riqueza materialista de los Europeos “a pesar que he viajado por todo el mundo mi amor por Colombia, especialmente por Barrancabermeja no lo he sentido por ninguna parte del mundo, Dios me tiene que dar la dicha de volver a Barrancabermeja para reunirme con mis seres queridos y recordar aquellos gratos momentos” concluye Estela Herrera.

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