domingo, 24 de mayo de 2015

Que viva el Amor y la amistad

Septiembre es un mes especial para muchos pues cada uno recuerda la importancia que tiene la vida al haber amor y brindar amistad. Cada persona tiene su historia de amor y un amigo especial con quien compartir esta fecha especial,  como estas dos historias que nacieron de estos sentimientos que llevan a mantener unidos el alma, el cuerpo, el pensamiento y el sentimiento de dos seres  que se encuentran en este mundo por casualidad para ser felices.
Añadir leyenda

Con abrazos, alegría y celebración, con corazones, con chocolates, con cartas, flores y detalles muchos seres humanos en Colombia  recuerdan a ese amigo que los ha llevado y acompañado de la mano por el camino de la vida, otros recuerda su magnifica historia de amor, como nació y como se ha cultivado por meses, días y años.

Historias fantástica de amor que al recordar puede estremecer el corazón  y dar alegría a un rostro al inmortalizar cómo pasan las cosas entre dos seres humanos que nunca pensaron que se encontrarían el uno al otro para amarse, estar unidos, compartir la vida eterna en el sentimiento del amor  y para compartir, ayudarse mutuamente, dar un abrazo y reírse de las cosas de la vida con el sentimiento de la amistad.

Historias de amor como la de Juan Manuel Ferrero y Angélica Vanesa, un amor nacido desde dos países lejanos y diferentes,   por medio del facebook. Una barranqueña que encontró a su príncipe azul desde lo más lejano de esta tierra y un hombre que encontró a su princesa en una tierra que jamás pensó conocer y quedarse en ella por la fuerza del amor.
Un amor sin fronteras ni distancias, el amor es más fuerte.
Èl es Juan Manuel Ferrero, un hombre argentino de 25 años, apuesto, cariñoso y muy simpático, ella es Angélica Vanesa Delrisco, una barranqueña de 26 años, morena, tierna, alegre  y hermosa, esta es su historia de amor, una historia bonita, una historia que nació ya hace más de 3 años por la red virtual facebook y el cual los llevo a unirse en Colombia donde se casaron.

La historia de amor comienza a finales de 2008 y principios de 2009 cuando estos dos jóvenes jugaban cartas (poker)  por medio de la red virtual facebook. Cuando se conocieron él era de Argentina pero vivía en Belgica-Europa y ella se encontraba en Barrancabermeja- Santander, Colombia. Ella no hablaba con nadie por internet por temor entre otras cosas,  ambos solo quería jugar cartas pero la coincidencia de unas cartas parecidas y el mismo juego los llevo a entablar una conversación “una noche durante varias horas, jugando en la misma mesa virtual  con la misma persona que estaba virtualmente jugando a mi lado, las cartas que salían eran las mismas, ella me ganaba una carta, yo le ganaba otra, a mí se me dio por escribirle y ella, aunque  no hablaba por el facebook con personas me respondió” cuenta Juan Manuel al cual complementa Maria Angelica “esta historia de amor comienza de una forma muy chistosa pues yo nunca hablaba con nadie por medio del facebook, siempre que jugaba al poker y me  empezaban a hablar me daba pereza y cambiaba de sala, con él fue diferente porque él  me empezó hablar del juego, me hizo pensar diferente, empezamos a coincidir en las cartas y nos empezamos a hablar y hablar” cuenta María Angélica que comentan que después de unas semanas él le pidió el correo e intercambiaron direcciones electrónicas y así comenzaron a hablar  más seguido.
Las charlas entre los dos jóvenes siguieron “después de un tiempo el me pidió que fuéramos novios sin importar la virtualidad ni la lejanía, seguimos hablando, seguimos jugando póker, después empezamos a hablar por el Skype y a jugar por este medio y así empezó todo” cuenta Angélica Vanessa.” Al cual complementa Juan Manuel “seguimos jugando, pasaron varios meses y paso el tiempo y se creó algo que ni yo me imaginaba pues yo no creía en esto de las relaciones a distancia, era bastante escéptico a esa realidad pero se creó algo muy fuerte que yo no me lo esperaba” comenta él que al hablar los dos saben que al principio era algo inexplicable pues era ilógico para ellos mantener una relación a una distancia tan lejana sin tener la posibilidad de encontrarse algún día personalmente sin la intercepción de la distancia y principalmente de un computador.

Un año y ocho meses duró esta relación a la distancia, por medio del constante chat por  internet, Juan Manuel confiesa que tenía doble vida pues los horarios  de Colombia con los de Europa son muy diferentes, hacia sus labores cotidianas pero no dormían para poder chatear en horarios adecuados a la otra persona. El skype, las llamadas telefónicas y los detalles vía a correo complementaron esta relación a la distancia.
Fue así  hasta que un día Juan Manuel desesperado por conocer a Angélica, por sentirla a su lado y compartir algo más fuera de lo virtual, decide tomar la decisión de viajar a Colombia a conocerla en persona sin importar lo que le dijeran sus padres, familiares y amigos “ mis papás, mis amigos me decían que estaba loco que como me iba a venir a este país tan lejos del mío solo por un capricho, solo por una ilusión, pero a mí no me importo eso, sabía que lo que estaba sintiendo era fuerte y bello” dice Juan Manuel  que tomó la iniciativa y le dijo a Angélica “le dije mira ya tengo lo pasajes, ya voy para allá” dice él, María Angélica comenta “cuando él me dijo así le dije ¿estás seguro? El cual él me respondió, si,  entonces yo arregle las cosas para que su estadía en Colombia fuera plena” y el día llegó, Angélica viajó de Barrancabermeja a Bogotá a esperarlo a él en el aeropuerto,  Juan Manuel llegó a Colombia, primero a Bogotá donde en el aeropuerto lo recibió su amada novia, un poco nerviosa por diferentes motivos, por las historias que se cuentan, por la situación de los extranjeros en Colombia y los nervios de la reacción ante el encuentro por primera vez fuera de un computador, en persona “no se puede describir la sensación, al principio tenía nervios por  mi familia, las historias de los extranjeros que se llevan a las colombianas y suele sucederles cosas raras, yo me  decía -Dios mío en que me metí- ya después me calme y me asuste por él, por su situación de extranjero en el país. Él llegó en el avión, una vez llegó a Colombia él me llamo y yo estaba esperándolo en una silla del aeropuerto, cuando lo vi sentí una alegría, una emoción de verlo por primera vez en persona a Juan Manuel, no creía que él estuviera a mi lado, sí era verdad que él estaba aquí en persona y que al fin todo ese amor que nos habíamos escrito se iba hacer realidad, iba poder besarlo, acariciarlo, compartir con él…” dice ella con una alegría de recordar ese momento.
Y así fue,  primero estuvo en Bogotá donde compartieron juntos como pareja, luego hicieron un tour por diferentes lugares y ciudades del país para luego llegar a Barrancabermeja “vine 21 días para conocerla personalmente para saber si todo esto que sentía se podía realizar en realidad” esos 21 días fueron de sueño pues Juan Manuel pues no solo conoció a su novia virtual y a confirmar su amor, sino que realizó un tour por diferentes lugares de Colombia, y bajo a Barrancabermeja “ vine para ver si este sentimiento era de verdad y así fue, muy lindo, fue mejor de lo que yo me esperaba porque cuando uno está seguro,  uno siente que todo va a salir bien” dice Juan Manuel.

Esa primera visita de Juan Manuel a Colombia Angélica la paso super contenta, ambos no cambiaban el momento por ninguna otra cosa “no me cambiaba por nadie, había llegado mi príncipe azul, estaba en las nubes, los 21 días que estuvo acá todo salió super bien y fue muy bello ese primer momento, esos primeros 21 días que compartimos juntos” dice ella.
Pero esos primeros 21 días terminaron y Juan Manuel tenía que volver a su país y la despedida fue dura para estos dos jóvenes que comenzaban a cultivar  fuertemente su amor “cuando me fui la primera vez de verdad que fue bastante triste, fue muy duro dejarla, dejarla así de la nada sin saber si algún día iba a volver” dice él al cual ella dice “ fue muy traumatizante, porque después de que uno pasa un momento tan feliz con alguien, saber que toca volver a la misma rutina y que esa persona con la que quieres estar se va sin saber si va a volver, si va a ver un después o simplemente ya, 21 días de felicidad y hasta ahí llegó, como que se siente que se acabo el sueño” dice ella.
Después de ese primer encuentro, de esos primeros días juntos y desesperado por ese sentimiento que lo juntaba a esa mujer hermosa que había dejado en Colombia, que sabía que existía un sentimiento mutuo y  con el corazón más en este país sur americano que en su país y sin importar dejar a su familia y a sus amigos, Juan Manuel, después  de confrontar y ver que sus sentimientos eran más fuertes que algún otro sentimiento, decide volver a estar al lado de su amada. “él llega a Bélgica y me dice que esto es muy duro, no creo que sea capaz que pueda durar tanto tiempo lejos de ti” cuenta ella.

Después de 6 meses de lejanía él decide dejar todo atrás, su vida, su país para ir al encuentro eterno con el amor “ cuando estaba en Bélgica era una locura, no podía parar de dejarla de pensar, le dije a mis viejos, me voy para Colombia, voy a buscar trabajo en lo que sea con tal de estar con ella y a los seis meses volví de nuevo para quedarme definitivamente, junté 1500 euros y me vine” dice Juan Manuel que no se arrepiente de haber dejado todo por estar al lado de la persona amada.
Juan llega por segunda vez pero ahora arriba a Bucaramanga para luego regresar a Barrancabermeja a vivir la vida juntos como pareja “nos instalamos en mi casa ya como mi pareja para toda la vida, compramos una perrita que la acogimos como nuestra hija, mi familia lo quiere como un hijo” dice Angélica quien al lado de su esposo complementan que al ver que la relación era de verdad y fuerte,  que se amaban, que habían luchado por estar juntos lo que seguía en sus vidas era  la unión matrimonial en esta tierra que vio nacer a Angélica Vanesa y que le permitiría a un extranjero enamorado ser feliz al lado de la mujer amada “ nos casamos hace un año y un mes, feliz, jamás pensé unir mi vida a una colombiana pero el amor es así, no es cuestión del país ni del lugar, si se entienden se puede lograr muchas cosas sin importar las fronteras,  las relaciones no son perfectas pero soy feliz al lado de ella, soy muy feliz con mis altos y mis bajos, mis viejos están muy contentos, me felicitan porque luche por mi felicidad” dice él abrazando y mirando a su esposa, y complementando que  anhelan pronto tener hijos y agrandar la familia y visitar el país donde vivía Juan Manuel y está actualmente la familia de él, al cual Angélica,  mirando a los ojos de su esposo, complementa diciendo “ el amor está a la vuelta de la esquina, en mi caso fue  al otro lado del mundo, simplemente no debe uno ponerse a buscar ni nada, el amor llega en el momento menos indicado, como en mi caso, llegó en una sala de póker en el facebook por internet, empezó con una charla de un juego, de una amistad y trascendió a lo que es hoy un matrimonio sin fronteras, confirmar todo ese amor que uno siente, el amor es bello y así lo vivo yo al lado de Juan Manuel” concluyé Angélica Vanessa Delrisco.

viernes, 1 de mayo de 2015

MÁS QUE UN ESCRITOR.



De los escritores más mencionados actualmente en Colombia se puede reconocer al antioqueño Hector Abad Faciolince, uno de los literatos y periodistas colombianos tal vez más queridos por los jóvenes y personas , y se dio a conocer aún más por el libro  que escribió en conmemoración a la memoria de su amado padre, “El Olvido que seremos” libro que relata su vida en familia, la vida de un hogar colombiano hace más de 50 años, tal vez esta es la obra más recordada y mencionada de este literato, donde no solamente relata la  historia de su vida sino lleva a los lectores a recordar una época de Colombia donde muchos se vieron involucrados, la época de la violencia de un país, cerca de los años del Gaitanismo, tiempos donde  niños, personas, familias perdían a sus seres queridos a causa de la guerra, asesinatos… a lo mejor sin motivos, o por mucho hombres tener claro y ser firmes en sus ideales y pensamientos; pero ¿qué hizo que  Hector Abad escribiera un libro como este? El novelista siempre alude a los recuerdos de su vida pero especialmente  el de un padre que para él fue excelente, el mejor, un hombre que sabía corregir y amar a sus hijos, un médico que respetaba sus cultos y que apoyaba las ideas de sus hijos y de sus estudiantes, pues aparte de ser padre, era médico y profesor, un gran padre en todo el sentido de la palabra, describiendo  todo esto en su historia, y mostrando a su papá como su súper héroe, contando como su padre  fue asesinado y del cual, al parecer, nunca hubo justicia por este crimen, manifestando también en este, como en otros libros, la realidad en la que todavía  está involucrada un país, desde aquellos tiempos de violencia, desde el asesinato de Gaitán.
La realidad colombiana tal y cómo es, algo que también describe en otros libros,  compendios como “Palabras sueltas”, novelas, columnas de opinión, (la más reconocida, una que escribe semanalmente en una revista del país) donde da  el análisis de cómo ve él a su manera a una Colombia que se desangra desde hace muchos años, desde antes del vil asesinato de la persona, como el mismo reconoce, más importante en su vida, su papá.
Leer a Hector Abad Faciolince es estar en de acuerdo o en desacuerdo con sus palabras, con sus frases u oraciones. El mismo confirma, en muchas de sus conferencias, que sabe  no es de agrado para muchos colombianos pues todo parece que muchas personas no están de acuerdo con lo que él escribe o refleja en lo que dice  su pluma,  a lo mejor los jóvenes si se sienten identificados con sus comentarios y sus escritos pero muchas otras personas criticarán sus obras y columnas porque dice abiertamente la situación de lo que ve en  Colombia, la pregunta es ¿Será qué Colombia se ve así como la ve este escritor colombiano? Hay que reconocerle que muchos escritos muestran esa dura realidad, a veces  en palabras jocosas, que hacen reír al lector pero que lo ponen a analizar y ver los escenarios que está el país en cuestión de violencia y justicia, como los crímenes, al parecer, quedan impugnes para los fiscales, la justicia y las leyes colombianas, como matar a un ser humano en esta nación vale poco, así como escasamente  se hizo justicia por el asesinato de su padre y de muchas otras personas que murieron sin justa causa, inocentemente en diferentes departamentos de Colombia, como muchos pobladores  de esta nación también han tenido que huir, no de sus ciudades, sino del país, a causa de amenazas a sus vidas y sus familias, algo que se puede comparar con la realidad actual y que poco cambia, la realidad de la justicia colombiana y la cual a él como periodista y escritor le ha tocado padecer, refugiarse en otro país ajeno, aislarse de Colombia, de su familia, de sus costumbres, de sus labores por las amenazas a su ser, a las cuales ha sido sometido por hablar solo con la verdad, por seguir el ejemplo de su padre, respetando así y dando a conocer sus ideales y pensamientos, por ser un periodista y escritor de la talla de muchos grandes de la pluma que tienen ética al hacer de la escritura y el periodismo un ejercicio donde solo se diga la verdad de la cosas, de las investigaciones, de lo que se ve, se escucha en aquellos lugares donde hay que estar. Un país donde hay que tener miedo para no caer en la violencia, donde hay que esconderse y no decir la verdad ni tener la libertad de expresar lo que es, lo que se siente, lo que se ve para no ser amenazado y en el peor de los casos asesinados por personas que nunca van a pagar por el crimen de haberle quitado la vida a otro compatriota o que si pagan por estos hechos sus penas serán más cortas que el dolor que llevarán siempre los familiares de una persona que ha perdido a un ser querido a causa de la violencia.
¿Merece Colombia tener escritores con ética, de esta talla, que digan la verdad solo la verdad, que le habrá los ojos a sus lectores sobre la realidad del país? O ¿merece este país seguir teniendo personas escondidas con la verdad por miedo a defender un derecho de todo colombiano, la libre expresión? Solo  los grandes escritores pueden escribir con pluma, no por emociones, sino por lo que ven, oyen y sienten, la realidad de lo que sucede en la sociedad que los rodea, solo grandes periodistas pueden ver y decir verdaderamente lo que sucede en el país, solo la libre expresión a lo mejor permitirá que crímenes crueles como el asesinato de un ser querido o la amenaza a un colombiano, puedan ser denunciados y tener la esperanza de que un país habrá los ojos y le exija a sus gobernantes unas verdaderas leyes que hagan justicia.

Solo con la verdad muchas personas podrán seguir escribiendo aquellas bonitas vivencias que puede tener un niño y un ser humano en Colombia y  no ser un niño, joven más que pierde a su padre a causa de la guerra. Solo con la verdadera escritura el país puede dejar de llorar a sus ciudadanos y cambiar de su entorno palabras como violencia, atracos, amenazas, miedo… por palabras de paz, tranquilidad, amor, amistad, alegría, serenidad…